Golf: cómo prevenir las lesiones en las muñecas

Estas lesiones son comunes entre quienes juegan golf de manera regular. Generalmente ocurren debido al uso excesivo, mala técnica o un traumatismo. En la mayoría de los casos, no hace falta intervenir quirúrgicamente.

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Comprobados por estudios científicos, son los más efectivos

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Muchas de las lesiones en las muñecas por jugar al golf derivan del exceso de uso, sobre todo en quienes lo hacen por recreación y toman un descanso durante los meses de invierno, para luego jugar mucho aprovechando el calor estival. Algunos golfistas, por ejemplo, podrían ir a la zona del campo de golf donde se practican los tiros de salida por primera vez en la primavera y golpear 200 bolas en una sola sesión, o podrían empezar a jugar cuatro rondas de golf por semana después de un descanso de varios meses. Ambas situaciones pueden conducir a sufrir lesiones en las muñecas.

La mala técnica también puede ser la culpable del dolor. Por ejemplo, cuando un golfista hace el swing con el palo de golf de manera incorrecta o lanza prematuramente el palo (“casting”), puede llegar a sentir dolor en la parte posterior de la muñeca debido a que se lesiona el tendón llamado extensor cubital del carpo. Con el tiempo, eso puede derivar en dolor crónico de la muñeca.

Las lesiones de las muñecas también pueden ser resultado de algún tipo de traumatismo. Por ejemplo, un golfista podría jugar duro y dar un swing fuerte, atascando el palo de golf en el césped. Eso puede retorcer la muñeca y, dependiendo de la fuerza del swing, provocar un daño grave en el tendón de la muñeca o hasta una fractura del hueso. Otras lesiones similares podrían ocurrir cuando un golfista saca un gran terrón o golpea una piedra u otro objeto macizo con el palo.

¿Cómo aliviar el dolor?

Cuando primero aparece el dolor y la hinchazón de la muñeca, las mejores medidas a tomar son descansar y aplicar hielo para reducir la hinchazón. Aplicar calor en la zona lesionada puede disminuir la inflamación y la rigidez. Usar una venda de compresión o un soporte para la muñeca también podría ser útil. Si los síntomas continuaran durante más de una semana y el dolor empeorara, lo prudente es buscar atención médica.

El médico posiblemente le preguntará sobre los síntomas, cuándo y dónde empezaron, y le examinará la muñeca. Eso puede esclarecer el asunto de cómo se produjo la lesión y determinar si es necesario realizar exámenes, tales como radiografías, tomografía computarizada (TC) o imágenes de resonancia magnética (IRM) para diagnosticar el problema.

Autor: Dr. Sanjeev Kakar, Cirugía Ortopédica, Mayo Clinic de Rochester en Minnesota, Estados Unidos. 

Mayo Clinic, entidad sin fines de lucro, es un líder mundial en atención médica, investigación y educación para gente de todos los ámbitos de la vida. Para más información, visite Clínica Mayo.

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